Aunque sea desde España, no podía dejar de contaros los últimos 3 días en Kioto, la antigua capital del Imperio. La llegada a la misma nos defraudó, por lo bonito que había sido el viaje por el interior y pq el Hotel tenia unas preciosas vistas a las vías del tren. A la mañana sigiente, Jueves 15 de mayo, teníamos visita guiada por la ciudad, a una serie de templos que desconocíamos pq los importantes no los abrían a las visitas. Y pq no los abrían, pues pq era el AOI MATSURI, que traducido al castellano es como " El Rocio ", y transcurría por dichos templos. Y que hicimos, como buenos españoles, pues escaparnos de la excursión guiada e irnos a ver el matsuri, lo cual fue un acierto pq fue muy bonito ver el desfile de Samurais a caballo, geisas, arqueros , toros, carrozas, xe como el rocio, pero en Japones y sin rebujito ni palmateo.
Esa noche quedamos a cenar, con unos coleguillas de viaje de los anteriores 4 días por el interior del Japón, ( Kanazawa, Takayama, Hakone, …), 2 gallegos, dos andaluces afincados en Cuenca, ambas parejas tb de hoone moon y dos Italianos uno de 40 y arquitecto y otro de unos 50 y médico no sabemos si pareja, creemos que si, pero en todo caso, encantadores y muy divertidos. Esa noche todo fue Kitchiiisimo, que era como el italiano de 40, Renato, definia todo lo que le parecia fuera de los parámetros europeos de la modernidad.
Las casualidades nos llevaron a cenar por supuesto a un sitio kitchiiisimo, un restaurante en un 5º piso con unas vistas maravillosas a la zona moderan de la ciudad, pero iluminado con neones verdes y en el que las únicas mesas libres eran el interior de dos tazas de café de color plata, rollo pulpfiction, cuando cenan en el restaurante en el que se marcan el baile, y su mesa era el interior de un Cadillac, pues así. Pero con la salvedad que la carta del restaurante toda en Japones y los camareros ni papa de ingles. Con lo cual pedimos a ojo de buen cubero, incluidos el sake y los postres. Como la cena se alargó, se hicieron las 12 de la noche, con lo cual ya no era 15 de mayo, si no 16 de mayo, con la cual ya era mi cumpleaños. Es decir en Kioto de fiesta y mi cumpleaños, eso habia que celebrarlo, y vaya que si lo hicimos, y a la japonesa. Nos fuimos a un Karaoke, como en lost in traslaction, alquilamos una hora, de 12 a 1 y nos quedamos hasta las 2, tipical Spanish.
Pero aquí no está todo, ese día al despertar por la mañana, con cierta resaka, y tras unas compras por el centro de la ciudad nos trasladamos a un Riokan, que son los Hoteles tipicos Japoneses en los que la habitación es un tatami y te hacen la ceremonia del té y duermes en el suelo, en un futón, así es como celebré mi cumpleaños. El último lo pasamos volando de una punta del planeta a otra, pero aún nos aguardaba una sorpresa más. Al llegar a casa el Sabado 17 de Mayo a las 11:50 de la noche y tras 24 horas de viaje, abrimos la puerta de casa y que nos encontramos!!!, pues un jamón, OLE, un pata negra en la entrada de nuestra casa, son una botella de vino Gran reserva de Rioja, y una barra de pan. Ole, Ole y Ole, eso es forma de recibir a dos recien casados que llevan 20 días por el mundo sin probar ni bocao de nuestra maravillosa dieta mediterranea, pq nadie me discutirá que el pata negra no beneficioso para la salud. Imaginad la cara que se nos quedó, nosotros que estábamos pensando en llamar a telepizza.
Y esto es todo, este es el final de nuestra luna de miel y nuestro viaje de novios. Gracias a todos por vuestra atención.
Besos.
Juan


